El Arbol de los Relatos

...dicen que su semilla fue un pensamiento fugaz...
que atravesó la noche y la cordura...
para crear algo irreal...
...brotó en medio de la nada,
y en él todo cabía...

...y ahora tengo un columpio entre sus ramas,
A veces me siento a su sombra, y me cae algún cuento...
¿Quieres quedarte un rato? Quizás hoy suelte algún fruto...

La increíble vida de una demente

19/02/2012

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.  
Heinrich Heine

El espejo le devolvió el reflejo, y esquivó la mirada. 
- No sé que es lo que esperas de mi.

Según sus cálculos, era el vigésimo tercer día de la gestación. Sentía la bestia rugir en sus entrañas. Debía alimentarle. Pensó que zumo de naranja, café con leche y cuatro tostadas de pan con mantequilla y mermelada de albaricoque serían suficientes, pero al acabar sintió sus reproches. 
- ¿Y ahora que quieres?
- Tabaco. Dame tabaco. - dijo la voz
- Está bien, pero que conste que esto lo hago por ti. Odio fumar.
En respuesta, sólo sintió un dolor agudo.
Se colocó el pitillo en el ombligo, y esperó a que la bestia acabase. Se quedó fascinada, viendo como la ceniza que estaba cayendo sobre el sofá tomaba la forma del Nota.
- Jodidos nihilistas... - murmuró, estallando en una carcajada.

Sintió el impulso de poner el Gran Lebowsky, pero de pronto recordó que no tenía televisor.
Al mirar la estantería, se sintió realmente mal. Echaba de menos su televisor. Y a MacGiver. Realmente sentía cierto enfado porque la bestia le había obligado a arrojarla por la ventana del patio interior, después de tres horas intentando resolver, infructuosamente, el acertijo de los llama ahora. Los vecinos también se enfadaron. Sintió sus gritos atravesar las paredes aquella noche. Pero desde el incidente con su perro, no se atrevían a dirigirle la palabra. Aquello también fue culpa de la bestia. ¿Pero que podía hacer ella...?
- Eres una lata, ¿lo sabías? ¿Cuando volverá Richard?
- ¿Quien es Richard?
Se quedó un rato pensativa.
- No lo sé. Lo buscaré en la wikipedia. Mañana.
- ¿Que día es mañana? - preguntó la bestia
- No lo sé, ¿que día es hoy?
Un nuevo silencio. Empezó a balancearse, tarareando el himno de la alegría.
Empezaba un nuevo día...!


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